Suena raro este título, pero voy contarles una de las tantas experiencias que tuve durante mi embarazo.

Mi esposo y yo, hasta las 22 semanas pensamos que esperábamos un niño. En diciembre, cuando viaje a visitar a mi familia, mi tía con sus «métodos» para averiguar el sexo del bebé, tomo mi pulso y dijo que era niño, solo tenía 3 meses de embarazo; como había acertado con el bebé de mi prima le creí.

De adolescente yo quería niña; me ilusionaba ir al salón, de compras, al colegio, a los eventos, hacer manualidades, ropas, match al vertir con una niña. Pero todo cambió cuando comenzó a gustarme el fútbol, la primera vez que vi el mundial del 2006 en Alemania, con muchas figuras de fútbol entre ellos Cristiano Ronaldo mi jugado favorito; mi deseo por querer un niño creció poco a poco y anhelaba verlo jugar el fútbol y llegue a jugar para el Real Madrid FC algún día.

Entonces IAN GAEL se llamaría; IAN significaba «fiel seguidor de Dios» derivado de Juan, GAEL «hombre dotado de generosidad«, mi esposo yo amamos ese nombre, lo habíamos buscado por mucho tiempo, aún con la sensación que sería niño.

Yo estaba muy ansiosa por saber si era ella o el, así que soñaba mucho que daba a luz, y que veía al bebe, pero no podía diferenciar el sexo. Un día cercano a la ecografia mi esposo tuvo un sueño «revelación«, donde pudo ver el sexo, no me lo dijo hasta tiempo después que lo supimos.

Esa duda, se estaba por aclarar, y la sensación de que era un varoncito entonces no se hizo real; fue hasta febrero que tuvimos la ecografía 4D, en ese momento queríamos que fueran 2 niño y niña, cuando el Dr nos pregunto eso respondimos, pero estábamos muy seguros que sería niño, y que las pataditas eran de futbolista. PERO en la ecografía nos dijo claramente que era una niña, sin dudarlo; mi esposo y yo nos sorprendimos, nos miramos y nos emocionamos, pero esta noticia solo nos daría mas trabajo buscar el nombre para una niña.

La voluntad del Padre Celestial es única, con esto aprendí que el siempre tiene planes diferentes a los nuestros, que nos ama. Tina es mi mayor bendición, y me a enseñado un amor único; aún tengo la ilusión de poder tener un niño, pero lo dejaremos como siempre en las manos de Dios.-

Lita

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